Deshacerse de la mente

Home Forums Foro de Prabhuji Deshacerse de la mente Deshacerse de la mente

#5597

Residir solo en la mente nos vuelve inexistentes. Vivimos desde nostalgias y recuerdos, así como de esperanzas y sueños acerca de un futuro imaginario. En lugar de percibir lo que es, vamos por la vida proyectando lo ilusorio sobre lo real. Al trascender la mente, recuperamos la libertad de existir en la realidad del presente y armonizamos con nosotros mismos, los demás y el universo entero.
Vivimos encadenados a la mente como si fuera nuestro amo. Trascender la mente implica servirnos de ella sin ser sus sirvientes. Deshacernos de la mente no significa dejar de utilizarla por completo, pero no dejarla prendida día y noche. Actuará con mayor eficiencia si le damos un poco de descanso.
La mente es útil mientras no controle nuestra vida. El propósito de la mente finita es servir a la conciencia infinita y no al revés. La esclavitud mental conduce al sufrimiento y la miseria, pero siendo los amos, nuestra vida será divina. Mi consejo es no apegarnos a ella. La verdadera maestría se logra a través de la meditación.  El Dhammapada declara:
La mente es difícil de subyugar; ella es extremadamente sutil y tiene el hábito de correr detrás de sus fantasías. El sabio debe vigilarla atentamente; una mente controlada conduce hacia la Real Felicidad.
La mente es por naturaleza dispersa, vagabunda e incorpórea; ella vive como si estuviese oculta en una cueva. Aquellos que logran vencerla se libran de los poderosos lazos de la ilusión. (Dhammapada, 3.4-5)
Superar la mente no significa dejar de emplearla, ya que es imprescindible para desenvolvernos en el mundo. Me refiero a utilizarla solo cuando sea necesario, y cuando no, olvidarla y solo ser. Deshacerse de la mente es liberarnos de su domino y no permitir que controle la conciencia. No quiero decir que vivamos sin mente, pero que no somos solo la mente sino la conciencia infinita. Dominados por la mente, conoceremos el infierno; siendo su amo, sabremos el paraíso. 
Utilizo la mente para responder su pregunta, al igual que uso mis pies para caminar o mis manos para escribir. Pero al terminar de responder, descanso en el silencio de la conciencia pura.