El Poderoso Mantra

Por Prabhuji

Un yogui de largos cabellos y barba vivía en un bosque cerca de una pequeña aldea a las orillas de un río. Su alimento se lo proporcionaba una simple muchacha que tenía gran devoción por Sus Señorías Sri Sri Radhe Shyam. La muchacha era lechera, y le regalaba diariamente leche al yogui. Con el tiempo la lechera le solicitó un mantra al yogui y él le concedió el maha-mantra: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare, diciendole:

– Este mantra es muy poderoso, su repetición te ayudará a atravesar el océano de la ignorancia.

Cierto día en que la lechera iba en su camino a llevarle leche al yogui, comenzó a llover tan torrencialmente que el río se desbordó y comenzó a causar una inundación. Se tornó muy difícil cruzar el río en barca y la mujer se desesperó pensando como haría para llevar el alimento al yogui. De pronto, la muchacha recordó lo que le había dicho el yogui al entregarle el maha-mantra:

-«Este mantra es muy poderoso, su repetición te ayudará a atravesar el océano de la ignorancia.»…

Se dijo a sí misma… si el yogui habló de un océano y éste es, después de todo, sólo un río, con toda seguridad será muy fácil cruzarlo con la ayuda de este poderosísimo mantra y de Sus Señorías Sri Sri Radhe Shyam. Con mucha devoción, su corazón fijó en la pareja divina y completa seguridad caminó sobre el agua repitiendo el mantra: Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare.

Al verla llegar, con tremenda extrañeza, preguntó el yogui:

-¿Cómo has hecho para llegar aquí con semejante inundación?

A lo cual la muchacha respondió:

-Usted me dijo claramente que mediante la repetición de este poderoso mantra, Hare Krishna Hare Krishna Krishna Krishna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare, podría atravesar el océano de la ignorancia, pues me dio la impresión que si el poder de este mantra es tan grande como para atravesar un mar … pues por supuesto sería suficiente para atravesar un río. Y exactamente así fue porque repitiendo el mantra y con la ayuda de mis amados Radhe Shyam atravesé el río caminando sobre sus aguas.

Cuando escuchó la explicación el yogui se llenó de vanidad, pensando de lo poderoso que era él al haber dado un mantra y producir semejantes efectos, adjudicó el milagro a su alto grado de desarrollo y evolución espiritual.

Unos días después el yogui se vio en la obligación de ir a la aldea, sin embargo, las lluvias de la época del monzón no habían cesado, el río continuaba desbordado y era imposible atravesarlo con barca. El yogui pensó para sí mismo que si la repetición del mantra había funcionado para una muchacha que era una simple lechera iletrada e ignorante, con toda seguridad daría los mismos resultados para el que era un gran yogui, un devoto puro, renunciante y erudito en las escrituras.

Comenzando a repetir el mantra entro en el río, la corriente comenzó a arrastrarle, el yogui se hundió y murió ahogado.