El Sueno

Por Prabhuji

El sabio sadhu gozaba de gran respeto en todo el reino, por lo tanto ninguno de los guardias se atrevió a detenerle al verle cruzar las puertas de palacio. El rey, al reconocerle, le saludo preguntándole:

«¿Cuál es el motivo de su visita su santidad? …»

Ante lo cual el santón respondió:

«Ningún motivo en particular… solo pasaba por aquí y decidí detenerme a descansar y dormir en esta posada.»

El monarca sumamente sorprendido le respondió:

«Pero éste es mi palacio real, ¿por qué lo llamas «posada»?

El sadhu dijo:

“Su majestad, podría usted decirme, ¿a quién perteneció antes este palacio?

El rey respondió:

“Pues el dueño era mi padre y cuando abandonó su cuerpo pasó a ser propiedad mía”.

Entonces el santón volvió a preguntar:

“¿Y a quién perteneció este palacio antes de ser de tu padre?”

A lo que el rey respondió:

“A mi abuelo, al morir este paso a ser propiedad de mi padre.”

El sadhu guardó silencio por unos momentos para luego decir con voz firme:

“Su alteza, con todo respeto, suponiendo que usted tenga la razón y que esto no sea una posada… ¿de qué manera llamaría usted a un lugar en el que diferentes personas viven por un breve periodo de tiempo para luego dejarlo? … ¿No es acaso apropiado llamarle… una posada?»

El monarca le invitó a dormir en el palacio y lo convirtió en su consejero personal.