S.D.G. Avadhuta Sri Brahmananda Babaji Maharaja

 brahma-dhyāne sthitiste    veśo’vadhūto’sti ramyaḥ

brāhmīṁ prāpya sthitiṁ tāṁ    nityaṁ samādhau nimagnaḥ

kāruṇya-prema-gāthāṁ    smṛtvā tvadīyāṁ suśiśyāḥ

brahmānandaṁ guruṁ tvāṁ    nityaṁ namāmo namaste

 

«¡Oh, Guru Mahārāja, Su Santidad Bābā Brahmānanda! Estás situado en la meditación del Señor Supremo y tu forma de una persona renunciante es atractiva. Alcanzando ese estado de meditación en el Supremo Señor, estás siempre profundamente inmerso en samādhi. Recordando la historia de tu bondad y amor, nosotros, tus discípulos, nos postramos ante ti, nuestros saludos a ti».

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Su Divina Gracia Avadhūta Śrī Brahmānanda Bābājī Mahārāja, discípulo de Su Divina Gracia Avadhūta Śrī Mastarāma Bābājī Mahārāja, es el segundo y último ‎gurú de Prabhuji. .

Guru Mahārāja, como Prabhuji lo llama con respeto y amor, nació el 13 de noviembre de 1930, en Lakhimpur, un pequeño pueblo a las orillas del río Seryu, cerca de la ciudad sagrada de Ayodhyā, India.

Guru Mahārāja permaneció junto a su maestro durante muchos años y encontró en él lo que buscaba. Obtuvo la maestría en los principales senderos yóguicos como karma, bhakti, haṭha, rāja, kuṇḍalinī, tantra y jñāna yoga. Fue después de años de discipulado que su gurú lo reconoció e inició oficialmente como avadhūta.

Guru Mahārāja cuenta que una noche, Bhagavān lo despertó y lo llevó a la orilla del Ganges para darle una guía muy importante. En esa madrugada, le dijo que, en un futuro lejano, llegaría la continuación del linaje en la forma de una persona de Occidente que le pediría ser su discípulo. Le indicó que cuando llegara ese día, lo aceptara y lo guiara en el camino. Guru Mahārāja, muy desconcertado, le preguntó cómo lo reconocería, a lo que Bhagavān respondió que no se preocupara, que solo con mirarle a los ojos sabría quién es. Posteriormente, Bhagavān le empoderó como Maestro Ācārya para continuar el linaje de sucesión discipular, o avadhūta paramparā, en la siguiente generación y enfatizó a aquel discípulo que vendría desde Occidente.    

Prabhuji conoció a Guru Mahārāja en 1996, en Rishikesh, India, y ese mismo año le pidió ser aceptado oficialmente como su discípulo. Guru Mahārāja lo aceptó e inició en el māhā-mantra. Después de guiar a Prabhuji por más de 15 años, Guru Mahārāja le ordenó renunciar a la orden de sannyāsa y aceptar la iniciación avadhūta. En otras palabras, «renunciar a la renuncia».

En el 2011, Prabhuji renunció a la orden de sannyāsa y fue iniciado en una ceremonia védica tradicional como avadhūta con el nombre de Avadhūta Bhaktivedānta Yogācārya Ramakrishnananda Bābājī Mahārāja. Finalmente, Guru Mahārāja le ordenó a Prabhuji, en nombre de su maestro, aceptar la posición de gurú Ācārya y tomar la responsabilidad de continuar con el linaje, o el avadhūta paramparā.

En sus últimos años, Guru Mahārāja residió en Attipra, Thiruvananthapuram, India. Abandonó su cuerpo el 4 de mayo de 2015, a las 11:00 a.m., en Rishikesh.

Śrī Brahmānanda Bābājī Mahārāja fue una sombra de la existencia y una presencia de luz. Fue un puente entre Prabhuji y su propio maestro, Su Divina Gracia Bhagavān Avadhūta Śrī Mastarāma Bābājī Mahārāja.

El primer encuentro

By H.G. Avadhutika Ramananda Mataji Maharani

En 1996, Prabhuji paseaba por las orillas del río Ganges, cerca de la ciudad santa de Rishikesh, donde, atraído por un melodioso silencio, se sentó en la brillante arena para meditar. Algo en este lugar le cautivó, pero no sabía qué era. Cuando abrió los ojos, después de una larga y profunda meditación, notó una cueva cercana. No pudo resistirse a entrar en la cueva y, una vez allí, sintió un poder aún más misterioso y se sumergió en una meditación más profunda.

Había algo diferente en este lugar, distinto a cualquier otro en el que hubiera estado, como si la arena, las piedras y las aguas le acercaran a sí mismo.

 

Al día siguiente, todavía emocionado por lo que había experimentado en la cueva, Prabhuji se percató de que un sādhu que estaba de pie junto al templo de Shiva. Su ropa blanca y brillante y sus nobles movimientos lo distinguían del resto de los sādhus. Prabhuji se acercó a él y le preguntó su nombre.

– «Esto no tiene nombre», respondió el sādhu señalando su corazón.

– «¿Dónde vives?»

El sādhu señaló en silencio con el dedo hacia el templo de Shiva.

– «¿Puedo aprender de ti?»

Aunque nunca había aceptado a ningún discípulo, el sādhu aceptó.

Durante los días siguientes, Prabhuji pasó muchas horas con él, aprendiendo los misterios del yoga y la meditación. El sādhu, conocido con el nombre de Bābā Brahmānanda, se convirtió en el querido dīkṣā-guru de Prabhuji.

 

Bābā Brahmānanda llevó a Prabhuji al āśrama de su maestro espiritual, S.D.G. Avadhūta Śrī Mastarāma Bābājī Mahārāja.

Para su gran asombro, el āśrama era aquella cueva mágica que Prabhuji descubrió el día anterior. El poderoso Bābājī solía vivir y meditar en esa cueva. 

Entonces, Prabhuji comprendió que Bābājī vive en esa cueva a través de su presencia. La asombrosa meditación que había experimentado era su gracia y le estaba dando la sabiduría de los Vedas a través de Bābā Brahmānanda.

Hasta hoy en día, cuando Prabhuji entona «Jayā Bhagavān» en honor a su amado Bhagavān Mastarāma Bābājī, se transporta a la misma cueva, disfrutando del néctar de Bābājī que aún habita en la cueva vacía de su corazón…. y llena los corazones que escuchan su dulce voz, cantando en extática devoción a la gran alma que fue Su santidad Mastarāma Bābājī Mahārāja.