El sendero

Raja-yoga

El rāja-yoga es el sendero que estudia y analiza la mente. Los Yoga-sūtras de Patañjali comienzan definiendo el yoga de la siguiente manera: yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ “Yoga es la cesación de la actividad mental.” (Yoga-sūtras 1.2) Esta vía yóguica nos enseña a...

Bhakti-yoga

El bhakti-yoga es el yoga del amor. No obstante, el devoto aspira a un amor diferente del que nos presentan las novelas románticas: no se trata de un sentimentalismo que comienza con dulces promesas y termina en amargos desengaños; tampoco se refiere a esa emotividad...

Kundalini-yoga

El kuṇḍalinī-yoga es una modalidad yóguica que estimula el despertar consciente de la kuṇḍalinī-śakti, o ‘la energía enrollada’. Esta energía es la conciencia trascendental; es el poder creativo de Dios, y por ende, el potencial creativo en el ser humano. El...

El tantra-yoga

El tantra-yoga es una metodología yóguica que combina una variedad de técnicas, como los mūdras, los mantras, el prāṇāyama y la dīkṣā con el fin de realizar la esencia misma del universo a través de adentrarnos en nuestro propio cuerpo. La práctica de la mayoría de...

El vedanta

El vedānta es una de las vías de liberación más antiguas de la humanidad. Es un sendero pluralista y universal, apto para todo ser humano sin discriminación alguna. Los Vedas son las escrituras sagradas más antiguas que se conocen. Se transmiten generación tras...

La religión

El hinduismo de Prabhuji nos invita a abrir nuestros ojos y contemplar a todos los seres humanos como integrantes de una sola familia. Nos llama a despejar nuestra visión para reconocer una misma verdad en la esencia de toda religión. Nos sugiere liberarnos de las...

Guru Dakshina

Guru-dakṣiṇā es una tradición fundamental muy antigua de la religión sanātana-dharma. Es el intento del discípulo de retribuir al gurú de alguna manera el tiempo y la energía que invierte en el proceso de enseñanza. El dakṣiṇā expresa el profundo reconocimiento,...

El Yoga Retroprogresivo

El Yoga Retroprogresivo no requiere formar parte de una agrupación o ser miembro de una organización, institución, sociedad, congregación, club o comunidad exclusiva. Vivir en un templo, monasterio o āśram no es un requisito, porque no se trata de un cambio de...

Guru Seva – servicio al guru

El servicio, o ‘seva’, al gurú es uno de los principios fundamentales del hinduismo. La Misión Prabhuji, siendo una iglesia hindú tradicional, practica la milenaria tradición de guru-seva, o ‘el servicio al maestro’. A lo largo de los śrutis, smṛtis y purāṇas se...

El papel del gurú

Prabhuji, S.S. Avadhūta Bhaktivedānta Yogācārya Ramakrishnananda Bābājī Mahārāja, fue inspirado y guiado en las diferentes etapas de su proceso retroprogresivo por dos santos maestros. En su etapa inicial, recibió la guía de S.D.G. Bhaktikavi Atulānanda Ācārya Swami...

Hinduismo

El hinduismo, cuyo nombre original es sanātana-dharma, ‘el dharma eterno’ o ‘la religión eterna’, es la religión viva más antigua del mundo. Constituye una fusión y síntesis de varias revelaciones tanto vaidikas como tāntrikas. No es el resultado o producto de la mente humana. No tiene un fundador, sino que es la revelación de los antiguos sabios videntes védicos que evolucionó con las enseñanzas de diferentes ṛṣis y avatāras a lo largo de las generaciones.

En la actualidad, el hinduismo es una religión global con adherentes prácticamente de todos los rincones del planeta cuyo número asciende a 1140 millones. Es una religión que no coarta la libertad de pensamiento ni sentimiento del ser humano. Tampoco limita la libertad de fe o culto ni obliga a nadie a aceptar un dogma concreto. Es una religión liberal y sumamente universal. Su actitud es inclusiva, respetando a todas las otras religiones.

El hinduismo es una religión compleja que abarca muchos movimientos y escuelas. Es un paraguas bajo el cual se cobijan una gran variedad de denominaciones. A pesar de carecer de un establecimiento religioso central o una estructura única autorizada, todas las diferentes escuelas y líneas dentro del hinduismo comparten fundamentos básicos. Uno de dichos pilares es la actitud pluralista hacia todo sendero religioso. En sus invocaciones, el hinduismo no muestra una preocupación sectaria, sino que ora por el bienestar universal:

oṁ sarve bhavantu sukhinaḥ
sarve santu nirāmayāḥ
sarve bhadrāṇi paśyantu
mā kaścidduḥ khabhāgbhaveta
oṁ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ

«Que todos los seres sean felices. Que todos los seres estén sanos. Que todos los seres experimenten prosperidad. Que nadie en el mundo sufra. Oṁ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ».

Su actitud pluralista ha contribuido a la libertad religiosa y espiritual que podemos observar dentro del hinduismo, con sus diferentes tradiciones, deidades, maestros y formas de adoración. Para el hinduismo, es un gran error considerar nuestro camino el único verdadero y correcto para acceder a la Verdad, tal como lo afirma este himno védico:

ekaṁ sad vīprā bahudhā vadanty

«La Verdad es una, los sabios la llaman por muchos nombres».

Hasta tal punto que el hinduismo acepta la existencia de muchos senderos diferentes para aproximarse a la misma realidad única. Dentro del marco de la religión sanātana-dharma, encontramos seis visiones clásicas diferentes, o śad-darśanas o śat-śāstras. Cada una de estas visiones posee una perspectiva diferente acerca de la Verdad y las escrituras en el hinduismo.

El término darśana proviene del sánscrito dṛś, ‘ver’ o ‘visión’ y corresponde a diferentes perspectivas de una misma realidad.  Las darśanas se dividen en tres pares de composiciones aforísticas que explican la revelación védica con un método de enfoque racionalista. Estos son: el Nyāya y el Vaiśeṣika, el Sāmkhya y el Yoga, y el Mīmāṁsā y el Vedānta. Cada conjunto de sūtras tiene su Bhāṣya, Vṛtti, Vārttika, Vyākhyāna o Ṭīkā y Ṭippaṇī.

El Nyāya: Su fundador fue Gautama Ṛṣi, quien ideó los principios fundamentales del sistema lógico hindú. Este sistema se considera un prerrequisito para toda investigación filosófica. Su postulado es que el universo es una proyección de la mismidad divina a través de su poder ilusorio, o māyā. Para lograr la divinidad, es necesario prepararse para la iluminación a través de conocimiento y razonamiento.

El Vaiśeṣika: Se refiere a la ciencia del atomismo, un suplemento del Nyāya. Los Vaiśeṣika-sūtras fueron compuestos por Kaṇāda Ṛṣi. El término vaiśeṣika significa ‘diferenciación’. Aspira a la dicha a través del conocimiento de lo que trasciende la materia.

El Sāmkhya: Sāmkhya significa ‘enumeración’. Este sistema fundado por Kapila Muni se asemeja al Vaiśeṣika porque observa los elementos del universo y trata de clasificarlos. Su esencia es dvaita, o ‘dualista’, ya que acepta dos naturalezas primordiales que dan lugar a la manifestación universal: Puruṣa, o ‘la espiritual’ y prakṛti, o ‘la material’.

El Yoga: Es complementario del Sāmkhya. Fue Patañjali Maharṣi quien sistematizó el yoga en sus Yoga-sūtras. Se trata de la consciencia de la unión o fusión con el Todo. Propone una metodología purificadora para reconocer esta unión, que incluye diversas técnicas de introspección y concentración.

La Purva Mīmāṁsā: El sabio Jaimini, discípulo de Vyāsa, compuso los sūtras del sistema Mīmāṁsā basado en la sección ritualista de los Vedas. Esta línea investiga la acción y busca la dicha a través del desempeño adecuado del dharma. Enfatiza el estudio de los Vedas, las saṁhitās y los brāhmaṇas.

El Uttara Mīmāṁsā o Vedānta: El sabio Bādarāyaṇa o Vyāsa compuso el Vedānta-sūtra o Brahma-sūtra que expone las enseñanzas upanishádicas. Este sistema incluye el dvaita, el viśiṣṭādvaita y el advaita. Vedānta significa la culminación o conclusión de los Vedas. Enfatiza el estudio de la literatura upanishadica, o la porción final de los Vedas. Ofrece descripciones acerca de la naturaleza del universo, el alma y la realidad trascendental, así como la relación entre estas.

ye yathā māṁ prapadyante
tāṁs tathaiva bhajāmy aham
mama vartmānuvartante
manuṣyāḥ pārtha sarvaśaḥ

«En la medida en que todos ellos se entregan a mí, yo los recompenso. Todo el mundo sigue mi sendero en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Pṛthā!». (Bhagavad-gītā, 4.11).