La religión

El hinduismo de Prabhuji nos invita a abrir nuestros ojos y contemplar a todos los seres humanos como integrantes de una sola familia. Nos llama a despejar nuestra visión para reconocer una misma verdad en la esencia de toda religión. Nos sugiere liberarnos de las supersticiones para centrarnos en el reconocimiento de nuestra auténtica naturaleza, o la Realidad última. El Yoga Retroprogresivo nace desde las raíces mismas del dharma eterno para proponer retornar avanzando.

Beneficio social a la comunidad

Pregunta:

¿Acaso la Misión Prabhuji ofrece algún beneficio social de manera práctica a la comunidad?

Respuesta:

Prabhuji fundó su misión con la intención de servir a la humanidad y beneficiarla tanto espiritual como socialmente. Una de las maneras en las cuales esta noble aspiración se expresa es «Prabhuji Annadanam» o el «Programa de distribución de Alimentos Prabhuji». Semanalmente, la Misión Prabhuji distribuye alimentos gratuitamente a todo aquel que acuda al Avadhutashram. No hay necesidad de inscribirse o presentar documentos.

El término annadānam está compuesto de dos palabras: annam, o ‘alimento’ y dānam, o ‘el acto de dar y compartir’. Por lo tanto, annadānam significa ‘alimentar a los hambrientos y necesitados’. Entre las diversas clases de dar, el acto de compartir alimentos se denomina māhādānam, o el ‘gran acto de compartir’, porque satisfacer el hambre es un servicio básico y esencial.

El Taittirīya Upaniṣad declara:

«Toda la fuerza vital proviene de los alimentos (annam vai pranah) y que la comida se produzca en abundancia (annam bahu kurveet)». La importancia de la caridad se explica claramente en el Varāha-purāṇa. Entre las diferentes maneras en que se expresa la caridad, el compartir alimentos es considerada la más elevada. En el Varāha-purāṇa, Śrī Varāha dice: «Quien da comida, da todo lo que vale la pena dar en este mundo». En el Bhagavad-gītā, Śrī Kṛṣṇa declara: «Todos los seres evolucionan a partir de la comida (annād bhavanti bhūtāni). Incluso en los Vedas, upaniṣads, Rāmāyana o Mahābhārata durante todos estos períodos, alimentar a una persona hambrienta fue considerado el mayor servicio a la humanidad.

«Dar alimento, dar alimento, dar alimento» es el consejo de Kṛṣṇa a Yudhiṣṭhira en el Bhaviṣya-purāṇa al referirse a dānam, o ‘el dar’. Yudhiṣṭhira solicita a Kṛṣṇa que le imparta la esencia del discurso de Bhīṣma Pitamaha en el Śanti Parva del Mahābhārata acerca del dharma. Entonces, Kṛṣṇa dice: «Tanto el mundo animado como el inanimado se sostiene por el alimento. El otorgador de alimento es el otorgador de vida y obviamente de todo el resto. Por lo tanto, quien desea el bien en este mundo y más allá debe esforzarse especialmente por dar alimento. Debe ofrecer comida con venerable hospitalidad al anciano, al niño y al viajero agotado.”.

La Biblia instruye:

«Entonces los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te invitamos a entrar, o necesitado de ropa y te vestimos?  ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a visitarte?’». (Mateo, 25:37–40).

También el Corán dice:

«Dan comida, por amor a Él (Alá), a los pobres, los huérfanos y los esclavos, diciendo: “Os alimentamos solo para complacer a Alá; no deseamos de vosotros recompensa ni agradecimiento”».  (Corán, 76:8-9).

Para Prabhuji, el servicio al ser humano es servicio a Dios, dar alimentos a quien lo necesita es igual a un yagña, o ‘el más elaborado sacrificio ritual’.

ayaṃ nijaḥ paro veti
gaṇanā laghucetasām
udāracaritānāṃ tu
vasudhaiva kuṭumbakam

«Esto es mío, aquello es suyo, dicen las personas de mente pequeña. Los sabios creen que el mundo entero es una familia». (Māhā Upanishad, 6.71-75).

Guru Dakshina

Guru-dakṣiṇā es una tradición fundamental muy antigua de la religión sanātana-dharma. Es el intento del discípulo de retribuir al gurú de alguna manera el tiempo y la energía que invierte en el proceso de enseñanza. El dakṣiṇā expresa el profundo reconocimiento, aprecio y respeto del discípulo hacia el gurú por el servicio recibido.

Puede resultar difícil comprender la tradición de la dakṣiṇā sin entender el profundo respeto y devoción que existe dentro de la relación maestro-discípulo. La labor del maestro va mucho más allá de instruir, enseñar o educar acerca de algún conocimiento o disciplina. La religión sanātana-dharma considera gurú solo a aquel que se ha establecido en el Ser o la Realidad última y es capaz de transmitir la Verdad. La labor del maestro consiste en ayudar a sus discípulos a trascender el fenómeno egoico.

La mente occidental tiende erróneamente a comparar la relación gurú-discípulo con la relación profesor-estudiante, sin entender que ambas son completamente diferentes. Para el discípulo, su gurú semeja más un familiar muy querido que un instructor, guía o pedagogo. En la antigua India clásica, el gurú vivía con sus discípulos en el aśrām como un grupo familiar. El deber de los discípulos es ofrecer guru-dakṣiṇā y el deber del maestro es aceptarlo. Dicha ofrenda es para retribuir con respeto, aprecio y reverencia el servicio recibido del gurú.

Uno de los ejemplos clásicos de Guru-dakṣiṇā lo encontramos en el Mahābhārata, en la relación de Ekalavya con su maestro Droṇācārya. Ekalavya era un niño tribal apasionado por el arte de la arquería. Logró dominar el tiro con arco, aprendiendo de una escultura que confeccionó de su maestro. Al enterarse de lo ocurrido, Droṇācārya demandó a Ekalavya entregarle su pulgar como Guru-dakṣiṇā. Ante lo cual, el discípulo de inmediato se cortó el pulgar y lo entrego a su gurú como dakṣiṇā.

La primera sílaba de la palabra dakṣiṇā es da, la cual Prajāpati prescribió a sus tres grupos de hijos, los devatās, los asuras y los seres humanos. Cuando estos le solicitaron un mantra, Prajāpati le pidió a cada uno aproximarse por separado y pronunció la sílaba da en sus respectivos oídos. Debido a que cada uno de ellos se encuentra bajo el control de diferentes guṇas, escucharon cosas diferentes. Los devatās escucharon, da o ‘autocontrol’; los seres humanos escucharon dān, o ‘dar’; y los asuras escucharon daya, o ‘compasión’.

Dakṣiṇā es una diosa védica que simboliza el discernimiento, o viveka, la cual es la facultad de diferenciar entre lo verdadero y lo falso. Una forma de Śiva es Dakṣiṇāmurtī, que es quien otorga sabiduría y la facultad de diferenciar entre lo ilusorio y lo verdadero.

Hinduismo

Hinduismo

El hinduismo, cuyo nombre original es sanātana-dharma, ‘el dharma eterno’ o ‘la religión eterna’, es la religión viva más antigua del mundo. Constituye una fusión y síntesis de varias revelaciones tanto vaidikas como tāntrikas. No es el resultado o producto de la mente humana. No tiene un fundador, sino que es la revelación de los antiguos sabios videntes védicos que evolucionó con las enseñanzas de diferentes ṛṣis y avatāras a lo largo de las generaciones.

En la actualidad, el hinduismo es una religión global con adherentes prácticamente de todos los rincones del planeta cuyo número asciende a 1140 millones. Es una religión que no coarta la libertad de pensamiento ni sentimiento del ser humano. Tampoco limita la libertad de fe o culto ni obliga a nadie a aceptar un dogma concreto. Es una religión liberal y sumamente universal. Su actitud es inclusiva, respetando a todas las otras religiones.

El hinduismo es una religión compleja que abarca muchos movimientos y escuelas. Es un paraguas bajo el cual se cobijan una gran variedad de denominaciones. A pesar de carecer de un establecimiento religioso central o una estructura única autorizada, todas las diferentes escuelas y líneas dentro del hinduismo comparten fundamentos básicos. Uno de dichos pilares es la actitud pluralista hacia todo sendero religioso. En sus invocaciones, el hinduismo no muestra una preocupación sectaria, sino que ora por el bienestar universal:

oṁ sarve bhavantu sukhinaḥ
sarve santu nirāmayāḥ
sarve bhadrāṇi paśyantu
mā kaścidduḥ khabhāgbhaveta
oṁ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ

«Que todos los seres sean felices. Que todos los seres estén sanos. Que todos los seres experimenten prosperidad. Que nadie en el mundo sufra. Oṁ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ».

Su actitud pluralista ha contribuido a la libertad religiosa y espiritual que podemos observar dentro del hinduismo, con sus diferentes tradiciones, deidades, maestros y formas de adoración. Para el hinduismo, es un gran error considerar nuestro camino el único verdadero y correcto para acceder a la Verdad, tal como lo afirma este himno védico:

ekaṁ sad vīprā bahudhā vadanty

«La Verdad es una, los sabios la llaman por muchos nombres».

Hasta tal punto que el hinduismo acepta la existencia de muchos senderos diferentes para aproximarse a la misma realidad única. Dentro del marco de la religión sanātana-dharma, encontramos seis visiones clásicas diferentes, o śad-darśanas o śat-śāstras. Cada una de estas visiones posee una perspectiva diferente acerca de la Verdad y las escrituras en el hinduismo.

El término darśana proviene del sánscrito dṛś, ‘ver’ o ‘visión’ y corresponde a diferentes perspectivas de una misma realidad.  Las darśanas se dividen en tres pares de composiciones aforísticas que explican la revelación védica con un método de enfoque racionalista. Estos son: el Nyāya y el Vaiśeṣika, el Sāmkhya y el Yoga, y el Mīmāṁsā y el Vedānta. Cada conjunto de sūtras tiene su Bhāṣya, Vṛtti, Vārttika, Vyākhyāna o Ṭīkā y Ṭippaṇī.

El Nyāya: Su fundador fue Gautama Ṛṣi, quien ideó los principios fundamentales del sistema lógico hindú. Este sistema se considera un prerrequisito para toda investigación filosófica. Su postulado es que el universo es una proyección de la mismidad divina a través de su poder ilusorio, o māyā. Para lograr la divinidad, es necesario prepararse para la iluminación a través de conocimiento y razonamiento.

El Vaiśeṣika: Se refiere a la ciencia del atomismo, un suplemento del Nyāya. Los Vaiśeṣika-sūtras fueron compuestos por Kaṇāda Ṛṣi. El término vaiśeṣika significa ‘diferenciación’. Aspira a la dicha a través del conocimiento de lo que trasciende la materia.

El Sāmkhya: Sāmkhya significa ‘enumeración’. Este sistema fundado por Kapila Muni se asemeja al Vaiśeṣika porque observa los elementos del universo y trata de clasificarlos. Su esencia es dvaita, o ‘dualista’, ya que acepta dos naturalezas primordiales que dan lugar a la manifestación universal: Puruṣa, o ‘la espiritual’ y prakṛti, o ‘la material’.

El Yoga: Es complementario del Sāmkhya. Fue Patañjali Maharṣi quien sistematizó el yoga en sus Yoga-sūtras. Se trata de la consciencia de la unión o fusión con el Todo. Propone una metodología purificadora para reconocer esta unión, que incluye diversas técnicas de introspección y concentración.

La Purva Mīmāṁsā: El sabio Jaimini, discípulo de Vyāsa, compuso los sūtras del sistema Mīmāṁsā basado en la sección ritualista de los Vedas. Esta línea investiga la acción y busca la dicha a través del desempeño adecuado del dharma. Enfatiza el estudio de los Vedas, las saṁhitās y los brāhmaṇas.

El Uttara Mīmāṁsā o Vedānta: El sabio Bādarāyaṇa o Vyāsa compuso el Vedānta-sūtra o Brahma-sūtra que expone las enseñanzas upanishádicas. Este sistema incluye el dvaita, el viśiṣṭādvaita y el advaita. Vedānta significa la culminación o conclusión de los Vedas. Enfatiza el estudio de la literatura upanishadica, o la porción final de los Vedas. Ofrece descripciones acerca de la naturaleza del universo, el alma y la realidad trascendental, así como la relación entre estas.

ye yathā māṁ prapadyante
tāṁs tathaiva bhajāmy aham
mama vartmānuvartante
manuṣyāḥ pārtha sarvaśaḥ

«En la medida en que todos ellos se entregan a mí, yo los recompenso. Todo el mundo sigue mi sendero en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Pṛthā!». (Bhagavad-gītā, 4.11).

Seva

Seva es ‘servicio desinteresado al Señor’. El término proviene de la raíz sanscrita sev que significa ‘servir’. Se trata de un principio fundamental del hinduismo porque el auténtico amor se manifiesta en acciones. El servicio desinteresado forma parte tanto del karma-yoga como del bhakti-yoga. El Yoga Retroprogresivo busca la presencia divina de una misma consciencia en todo y todos, lo cual conduce a una dedicación servicial. Servir al ser humano es servir a Dios, porque se trata del servicio basado en la divinidad que yace en todo. Kṛṣṇa-seva es diferente del servicio social. Servicio social es ayudar a los demás, pero en el Kṛṣṇa-seva, lo uno sin segundo es tanto el sirviente como el beneficiario.

Kṛṣṇa dice:

यज्ञार्थात्कर्मणोऽन्यत्र लोकोऽयं कर्मबन्धनः ।
तदर्थं कर्म कौन्तेय मुक्तसङ्गः समाचर ॥ ९ ॥

yajñārthāt karmaṇo ’nyatra
loko ’yaṁ karma-bandhanaḥ
tad-arthaṁ karma kaunteya
mukta-saṅgaḥ samācara

«El trabajo que se hace como un sacrificio en honor de Viṣṇu debe realizarse, pues, de lo contrario, el trabajo lo ata a uno a este mundo material. Así que, ¡oh, hijo de Kuntī!, desempeña tus deberes prescritos para la satisfacción de Él, y, de ese modo, siempre permanecerás libre del cautiverio». (Bhagavad-gītā, 3.9).

Y luego dice:

तस्मादसक्तः सततं कार्यं कर्म समाचर ।
असक्तो ह्याचरन्कर्म परमाप्‍नोति पूरूषः ॥ १९ ॥

tasmād asaktaḥ satataṁ
kāryaṁ karma samācara
asakto hy ācaran karma
param āpnoti pūruṣaḥ

«Por lo tanto, sin estar apegado a los frutos de las actividades, uno debe actuar como una cuestión de deber, pues, por trabajar sin apego, uno llega al Supremo». (Bhagavad-gītā, 3.19).